Sep 16, 2023
Estaba tomando un gran café al puesto del hortelano cuando llegó una clienta.
Hablamos de mi intoxicación de setas y ella me respondió que en cuanto a eso,
lo mejor es siempre mostrar le las setas a alguien más. Ese consejo me hizo acordar
violentamente de mis pensamientos del día anterior. No sé qué impresión di en
ese momento, pero la mujer me miró con ojos largos, luego con el seño fruncido.
Me quedé sin palabras, y después de un silencio, habló de nuevo:
«Si no tienes nadie que revise tus setas, puedes preguntarme a mí.»
Esta frase fue como un soplo de aire fresco. Asentí con la cabeza, y ella siguió
hablando de las setas, del pueblo, de la vida. Le dije que me encantaría si
pudiéramos ir juntos a recoger setas, y ella estuvo de acuerdo con la proposición.
Acordamos una cita y me fui, el espíritu más ligero.
Me di cuenta de que las setas fueron sólo un pretexto: lo que quería era saber
más de ella, de su vida.
Sep 08, 2023
Estaba haciendo la colada, al mismo que otras dos cosas, y repetidamente, una
imagen se fijaba en mi mente. Había toda esta ropa: camisas, pantalones,
calzoncillos y pares de calcetines. Nada más que mi propia ropa, agua y ceniza.
Y aquí, en frente de los elementos básicos de mi soledad, me di cuenta de que
he estado solo toda mi vida. Por supuesto, tuve varias relaciones: mi familia,
mis colegas, mis vecinos, mis novias, mis amigos… Pero pensando en cada uno de
ellos, no se me ocurre nadie que haya querido más que Zor. Y darme cuenta de
eso, me parece que es algo que dice mucho sobre la naturaleza de mi vida.
No tiene nada que ver con todas estas personas de mi vida pasada. Entre ellas,
seguro que había personas que hubiera podido amar. El problema era yo: no era
capaz de querer a alguien, de amar a alguien, de vivir intensamente con
alguien.
El hecho de que ahora, tengo una relación más fuerte con una zorra que
encuentro a veces y con la que no intercambio ninguna palabra, me dejo
pensativo. ¿Qué ha pasado antes?
Me doy cuenta de que, en el pasado, nunca consideré a nadie como a un
individuo, al igual que yo. Con mi familia, es, siempre he visto de esa manera
a mi madre, a mis hermanas y a los demás. Fueron como partes de un decorado
donde evolucioné y que permanecieron alrededor. Con los colegas o los vecinos,
era casi lo mismo, aunque el contexto algunas veces cambió en mi vida: a los
que me gustaban los veía como funciones disponibles en un lugar o un tiempo
preciso: él, con el que tomábamos café, ella, la que me ayudó, etc.
En este ultimó caso, ellos podían cambiar de categoría. Primero, algunas de mis
colegas se convirtieron en mis novias. Pero, incluso en este tipo de relación,
las cosas no fueron realmente diferentes. Las interacciones fueron más íntimas,
pero era sólo otra forma de servirme de alguien para mi propio bienestar:
expresé mi deseo, mi placer, mi necesidad sin percatarme de que podía darlas la
gana. Nunca he sido otra cosa que un compañero de piso íntimo.
Y con los que llamaba mis amigos, fue más de lo mismo. Ahora me doy cuenta de
que jamás he tenido verdaderos amigos. Fueron compañeros y compañeras de juego,
de deporte, de bebida. Creía que éramos amigos porque los veía frecuentemente y
para hacer cosas que nos gustaban. Pero, ahora, sé que solo me importaba el
colectivo, "los amigos". No me molestaba cuando alguien no podía estar con
nosotros.
Estaba haciendo la colada y lloré muy lentamente.
Sep 04, 2023
¡Qué pena! He pasado toda la noche en el baño, vomitando las setas de ayer, y
otras cosas. He tenido mejores noches, pero así son las cosas.
En la mañana me encontraba mejor, aunque sólo un poco. Tomé algunas hierbas
para preparar una infusión: manzanilla, ortiga, hojas de frambuesos y reina de
los prados. Al principio, quise entender lo que había pasado: saber todo sobre
las setas. Pero después de tomar mi infusión, me di cuenta de que no iba a ser
un día fácil y que lo único que importaba era pasarlo de un modo lo mejor que
fuera posible.
Por eso, puse unos leños en la estufa, me senté al lado con una manta gorda y
un libro. Después de un tiempo, me dormí un rato. Al despertarme, la estufa
estaba fría. La recargué, cociné un poco de arroz y tomé un gran chocolate.
La tarde se pasó rápidamente con una siesta para empezar, y luego jugué un
ratito con los dados. Al atardecer, me obligué a salir un rato, me duché y
después del viento y el agua fría, fue un placer estar de vuelta a la estofa.
No comí y descansé aquí la mayor parte de la noche.
Aug 26, 2023
Esta mañana, me di cuenta que las estaciones pasan y que no podía
aprovecharlas. Había llovido hace unos días y sabía que debía de haber hongos
en el bosque. Pero no sabía mucho sobre la recolección de las setas. Había
comprado un libro de segunda mano en la feria del pueblo. Luego de terminar una
gran tasa de mate tibio, saqué una antigua cesta de mimbre de la despensa, tomé
mi cuchillo y me fui.
Durante toda la mañana no encontré nada de nada. Cuando me dio hambre me di
cuenta de que no había anticipado que las cosas fueran a resultar así. Mientras
estaba en mi búsqueda de seta, había visto unos nogales, por lo que regresé
hasta donde estaban para comer unas nueces. Por suerte, había colocado un dátil
en mi bolsita antes de salir de casa.
El suelo era demasiado húmedo como para sestear y lo único que podía hacer era
continuar o regresar. Sin mucho entusiasmo, opté por la segunda opción, y por
lo que continué por otro camino que se adentraba por las partes más sombras del
bosque. Me hubiera gustado que Zor estuviera conmigo, pero estaba solo. Había
setas, pero ni una sola era comestible.
Luego de un rato, al notar que el sol se ponía, tomé la decisión de regresar
con las manos vacías. No había sido un mal día, pero estaba un poco frustrado.
No sé por qué, pero mientras volvía a casa por un camino por el que ya había
pasado, vi algo a mi izquierda que no había visto la primera vez. Al acercame,
me di cuenta de que era sólo una oronja falsa. Sin embargo, justo al lado,
había un tesoro: ¡una calabaza! Había dos setas más, recogí todo y me fui,
alegremente.
Cuando llegué a casa, el crepúsculo se había retirado para que brillara la
noche. Antes de poner todo en la sartén, calenté una buena cantidad de leche de
almendras para darme energía y calor.
Aug 23, 2023
Cuando pienso en esto, no hay mucho de mi antigua vida que me hace falta. Cada
día, descubro tanto que tengo la impresión que el tiempo es demasiado rápido.
Esta mañana fui al bosque. Estaba entre los pinos y las hayas, había un montón
de plantas que no conocía. Estaba buscando Zor, pero no la vi. No fue
inquietante y con la luz a través de las hojas tuve tanto que admirar.
En un momento, me paré cerca de una pila de madera para observar a un ratón. No
tenía el tiempo para entender lo que estaba haciendo… En un abrir y cerrar de
ojos, Zor había saltado repetidamente sobre el pobre animal. Me dejó estupefacto
con una mezcla de fascinación y de horror. Una vida justo acabó de terminarse,
mientras que otra había encontrado una forma para seguir adelante.
Nunca jamás supe, no sé y jamás sabré lo que pasa en la cabeza de Zor. Me miraba
intensamente, pero no tenía ni la menor idea de que significaba esto. El cuerpo
del ratón entre sus patas, ella se quedó fija y yo también. En la profundidad de
sus ojos, me perdí, perdí el concepto del tiempo. Aprovechando de compartir esta
sensación, pensé que todo esta más fuerte, la muerte se alejó y la tormenta de
la vida tomó todo el espacio.
Al final, lo agarró entre sus quijadas y se fue. Continué mi paseo y devolviendo
a mi casa me hice un café muy corto para meditar sobre los eventos.
Aug 21, 2023
Esto es el principio de un juego de rol que voy a jugar solo.
Contexto
A día de hoy, vivo en un pueblo en las montañas, pero antes vivía en una gran
ciudad. Allí, estaba trabajando en diversos oficios, nada especial. Era como
todo el mundo. El único ser viviente que ahora cuenta para mí se llama Zor.
Ella es una zorra que he adoptado, o mejor que me ha adoptado después de
haberla cuidado. Creo que no logro integrarme en el pueblo. No sé por qué,
¿tal vez parezco raro para los otros?
Momento decisivo
No me siento capaz de decir exactamente cuál fue el momento en que todo cambió
en este último año… Seguro que la jubilación fue el evento principal de todo
esto. Pero, después, lo que pasó, occurió en mi mente. Ahí dentro, fue más
difícil de entender. El gran vacío me dejó pensativo. Al final, no sé como,
pero encontré el valor para superar mis problemas y llegue aquí. Vino Zor, y
ahora es mi nueva vida. Deje detrás de mí la ciudad, mis hábitos, mis
relaciones: toda mi vida. Ya, nada no tenía ningún sentido.
Aquí, tengo mi casa, la montaña, el pueblo, los árboles, los animales, las
rocas. Lo único que me queda son algunos gustos un poco raros, unas pocas de
noticias de la ciudad y la voluntad de vivir.
Quiero que esta vida tenga más sentido. Viví más de sesenta años sin conocer
nada. Ahora tengo mi pensión, tiempo y la curiosidad. Quisiera hacer lo que me
gusta. Tengo el deseo de saber todo de este lugar: la gente, los caminos, las
hierbas… Todo.